Estar en Tlayacapan es como detener el tiempo y disfrutar de una pausa en tu vida, mientras observas la majestuosidad de los murales perfectamente labrados del Ex Convento de San Juan Bautista, con sus muros que parecen formar una bóveda celeste que resguarda las momias de reciente descubrimiento. Sus espacios amplios y sus techos altos se ven engalanados con la inigualable belleza de las jacarandas.