Como testigo mudo y cual anciano que quiere contar su historia, la Fortaleza de San Carlos Perote, en el estado de Veracruz, se levanta en sus ya legendarios muros, que han sido olvidados para su restauración, esperando a los visitantes que se interesen en conocer una historia que va desde la prevención de una posible invasión que nunca llegó, la cuna del Colegio Militar, el hogar y lugar de muerte del primer presidente de México, escenarios de batallas en las guerras de intervención del siglo XIX, campo de concentración de ciudadanos alemanes e italianos en la Segunda Guerra Mundial, cárcel y ahora museo con 248 años de vida.