Los tailandeses aman su gastronomía, y su cultura no podría ser explicada sin el amor que sienten por la buena comida y la bebida. Adoran los tentempiés, el picante, las salsas y especias, los sabores variados pero bien regulados dentro del mismo plato, y los mercados al aire libre que se forman por las ciudades al atardecer, cargados de olores diversos que desprenden sus productos frescos.

La gastronomía tailandesa empezó teniendo destacados rasgos chinos, pero la red fluvial que se extendía desde la actual Bangkok hacia en centro de la nación, era considerada una vía perfecta por los europeos, árabes, e indios para acceder al sur de la China. Esto obligó que el comercio de productos como el té, cereales, especias, frutos, recetas e ideas culinarias entre diferentes regiones, a pasar por la columna vertebral de Tailandia dejando huella de ello por todo el camino.

Actualmente su comida muestra la influencia de estas diversas culturas, como los indios que dejaron la herencia de los currys, los árabes sus recetas a base de cordero y ternera aderezados con comino y clavos, o uno de los elementos más habituales como las rojas guindillas picantes, introducidas por los portugueses en la región durante el siglo xvi.

La gastronomía de Tailandia suele ser algo picante pero con una mezcla de sabores y olores. Se caracteriza por su mezcla equilibrada de sabores ácidos, salados, dulces y picantes.